Ciudad de México. El primer amor de Modesto López fue el teatro; después llegó a su vida la música, y luego no se pudo resistir al séptimo arte. Desde muy joven estudió arte escénico, hizo pantomima, actuó, formó grupos con los que realizó giras por América Latina que incluían teatro, títeres y música; también viajó a varios países europeos.

Afirmó: siempre he estado relacionado con el teatro; tengo amigos a los que les gusta ese arte. Sigo viendo y leyendo teatro, o sea, que no es ajeno a mí. Además, en la vida todos actuamos.

López fue entrevistado por La Jornada a propósito del estreno de Sino sangriento, un homenaje al poeta Miguel Hernández, que Marcos Ana escribió y realizó en el otoño de 1960, cuando estaba preso en el penal de Burgos, España, en plena dictadura de Francisco Franco.

Definida como una obra-poético-musical, para López es un canto al hombre, a la humanidad, un canto a la esperanza. Agregó: “Nos acompañan César Gómez El Azteca, Guillermo Manzo y Carlos Manceda, cantores populares y músicos, no son actores. Los escogimos porque la obra se desarrolló originalmente en la cárcel y muchos de los presos esperaban la muerte, pero el arte teatral los salvaba de alguna manera. Marcos Ana escribió en prisión con letras chiquitas en papel de cigarrillos y de forma clandestina”.

La vida misma es poesía

Señaló: “tuve la fortuna de conocer a Ana cuando yo tenía 15 años, y fue agradecer a Argentina, Chile y Uruguay, a la gente que se había solidarizado y presionó para que él pudiera salir en libertad. Tuve un encuentro más con él en España; una amiga en común nos organizó un almuerzo y tuve varias horas de charla con este hombre que me conmovió.

“Conocía toda su vida, pero una cosa que se me quedó grabada fue la respuesta que me dio cuando le pregunté por qué no había continuado escribiendo poesía; sus palabras fueron estas: ‘es tanto la vida que camina, tanto lo que me faltó vivir, entré a los 18 años y salí a los 41, imagínate la vida que pasó por todos lados, la cual no pude vivir. Es tanta la vida que la misma vida es poesía. No tengo que escribir nada, tengo que caminarla’. Cuando Marcos salió no perdió la dignidad del ser humano”.

López destacó: esta obra que Marcos Ana escribió con esas letras pequeñitas, en el papel de los cigarrillos y que fueron sacadas de la cárcel, es de esas cosas que siempre supe que tenía que hacer. Algún día tengo que dar a conocer esta obra en América Latina, así que ya llegó el día; entré en contacto con el hijo de Marcos Ana, el director Marco Macarro Sender y me autorizó montarla.

Con las piezas del rompecabezas completas, sostuvo, “comenzó el trabajo con el también director Mario Ficachi; seleccioné a los tres actores para ir adaptando ese espectáculo que él había montado en la cárcel, en 1960, cuando se cumplían 18 años de la muerte de Miguel Hernández, la puso en escena con las condiciones que él tenía en ese entonces, con los presos para los presos del pabellón.

Nosotros la adaptamos a la época actual con canciones de Joan Manuel Serrat y Alberto Cortez e integramos, como contexto, un video en el que Ana habla sobre cómo fue montada la obra en la prisión, de ahí pasa a México y se explica que nos trataremos de acercar a lo que significó esa pieza. Hicimos una síntesis de los textos fundamentales sin perder el espíritu ideológico del escrito original, el cual respetamos totalmente.

En más 50 años, añadió, el teatro ha evolucionado, porque las maravillas contemporáneas, las cosas positivas que nos toca vivir no se pueden desperdiciar; se han sumado elementos de una manera muy enriquecedora. Por ejemplo, el teatro campesino indígena que creó en México la compañera Alicia Martínez Medrano; es un maravilla cómo utilizó los elementos teatrales para dimensionar un mundo campesino indígena, adaptando, por ejemplo, una pieza de Federico García Lorca, quien nunca se hubiera imaginado desde España que sus obras pudieran escenificarse de esa manera en la montaña. El otro ejemplo es el teatro Catalina Sur, en el Barrio de la Boca, en Buenos Aires, que desde hace 40 años es uno de los baluartes teatrales más importantes de Argentina, donde se inició con la gente del barrio; igual que en el teatro campesino participan ciento y pico de actores, han integrado la música popular.

López agregó: todo esto fue sumando; te doy estos dos ejemplos, pero podrían ser otros más del mundo. Para mí, es una maravilla asistir en este tiempo y asomarme a esos espectáculos.

Sino sangriento se escenificará del 8 y al 25 de febrero en el Foro Contigo América, localizado en Arizona 156, colonia Nápoles. Funciones: jueves y viernes a las 20 horas, sábados a las 19 y domingo a las 18 horas. Donativo: 300 pesos.

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