Moscú. Al recibir este martes al canciller chino, Wang Yi, el titular del Kremlin, Vladimir Putin, expresó su satisfacción por la forma en que se están desarrollando las relaciones entre Moscú y Pekín y destacó el papel que desempeñan los respectivos ministerios de Relaciones Exteriores en los preparativos de la visita a la capital rusa que llevará a cabo el presidente de China, Xi Jinping, en ocasión del 80 aniversario de la Victoria sobre la Alemania nazi, el próximo 9 de mayo.

“Tendremos la oportunidad de hablar tanto del estado actual de la relación bilateral como de nuestra interacción en las plataformas internacionales, entre las que cabe mencionar, en primer lugar, la Organización de las Naciones Unidas, su Consejo de Seguridad, la Organización de Cooperación de Shanghái, los BRICS y otras instancias en que cooperamos con éxito”, dijo Putin a Wang, antes de pedirle que transmitiera un “afectuoso saludo” a “nuestro buen amigo” Xi.

El huésped chino afirmó que “la cooperación entre China y Rusia no está dirigida contra terceros países ni está sujeta a interferencias externas”, enfatizando que la visita de Xi “dará un nuevo impulso a los nexos bilaterales”, los cuales se sustentan en “nuestra amistad a largo plazo, que no es coyuntural”.

El canciller chino se encuentra en la capital rusa por invitación de su homólogo, Serguei Lavrov, con quien se reunió este mismo martes para ultimar los detalles del programa de la visita de Xi y reforzar los lazos entre ambos países. 

Para Lavrov, gracias a ambos líderes la relación bilateral alcanzó “un nivel sin precedentes” y está convencido de que seguirá desarrollándose “en todas las áreas”.

El jefe de la diplomacia rusa señaló que “Moscú y Pekín son conscientes de la gran responsabilidad que tienen por mantener una estrecha coordinación en el ámbito internacional”, por cuanto “los países de la mayoría mundial ven en esto, seguramente, el más importante factor estabilizador en estos difíciles momentos del desarrollo de la política mundial”.

Durante el encuentro de los cancilleres, Wang indicó que Pekín comparte la intención de Moscú de “forjar un genuino mundo multipolar y democratizar las relaciones entre los Estados”. Opinó que es necesario promover que todos los países cumplan los principios de la Carta de Naciones Unidas.

Mencionó las tres grandes tareas de la cooperación entre ambos países: “crear una sólida base material para la relación bilateral”, “multiplicar las posibilidades para el florecimiento conjunto” y “dar un mayor impulso al desarrollo global”.

Wang ofreció que China –país que asume una posición neutral en favor del cese de hostilidades ruso-ucranias y estima que debe respetarse la integridad territorial de Ucrania y también merecen ser satisfechas las “legítimas” preocupaciones de Rusia– está en la mejor disposición de contribuir a la paz. 

“China está lista para desempeñar un papel constructivo en la solución del conflicto (con Ucrania), tomando en cuenta las aspiraciones de las partes involucradas”, reiteró Wang a Lavrov lo que horas antes había hecho público en una entrevista a la agencia de información rusa RIA Novosti.

Wang apoyó la voluntad de normalizar las relaciones entre Rusia y Estados Unidos, que es, dijo, un proceso positivo para el equilibrio de fuerzas entre las mayores potencias nucleares.

También se congratuló del paso, “aunque no sea tan grande”, dado hacia la paz en Ucrania por el presidente Vladimir Putin y su colega estadunidense, Donald Trump.

“De brazos cruzados nunca se podrá lograr la paz”, concluyó Wang.

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