Ciudad de México. Todos los mexicanos han cantado tango, pero no se había escrito ningún libro de manera puntual sobre los 120 años de ese género en este país, dijo el músico César Olguín, autor del volumen Aunque pase mucho tiempo: El tango en México, que será presentado el sábado.

El intérprete de origen argentino refirió a La Jornada que los pocos textos que hay son en realidad como antologías con letras de canciones de tango. El compositor mexicano más prolífico en el tango fue Agustín Lara, acompañado por figuras conocidas como Emilio Tuero, Juan Arvizu y María Grever.

Olguín mencionó a compositores del siglo XX y modernos, como Eugenio Toussaint, René Torres, Eduardo Gamboa, que no escaparon a la tentación de componer tango en algún momento de su vida. Reiteró que “todos los mexicanos han cantado tango, porque Che Araña, de Francisco Gabilondo Soler, no ha escapado de nadie desde el kínder”.

El bandoneonista comentó que el tango estuvo y se manifestó en el país, con características muy nacionales, como lo explica en el libro, “de 1904 a 1905 hay grabaciones de compositores nacionales interpretados por mexicanos y curiosamente hechas en Estados Unidos.

Añadió que el género ha tenido subidas y bajadas, pero a partir de los años veinte del siglo pasado se afirmó en el país con una figura determinante: Agustín Lara, para quien el tango fue muy importante en un momento en su vida.

El tango, dijo el autor, tiene su origen en una diversidad de música que abarca desde Centroamérica, las habaneras, el montuno, los tanguillos españoles, una fusión así que deriva y aterriza en el Río de la Plata, donde se localiza desde el punto de vista geográfico, pero esto es tema para debate, hay otros lugares que reclaman la paternidad, como Finlandia.

Olguín, quien arribó a este país hace 45 años, sostuvo: “siendo el tango una música de ciudad, en definitiva abarca todo lo que acontece al ser humano: la vida, el amor, las traiciones, el sufrimiento, el odio y la muerte. Cada uno los manifestó a través de su lenguaje y su forma.

No hay documentación

Relató que el origen de Aunque pase mucho tiempo ocurrió hace más de 15 años “por mi quehacer de músico y por haber compartido con unos cuantos de los viejos protagonistas que ya no están. Hablo en el caso del Che Sareli y María Félix, que también cantó tango, aunque era muy mala como ejecutante. Sareli fue el único que escribió tres antologías y en la última se atrevió a hacer una cuestión autobiográfica”.

César Olguín se apoyó en Gastón Martínez Matiella, un investigador, promotor y difusor del tango en México, el primer extranjero en ser aceptado en la Academia Nacional del Tango de Argentina. Él fue una persona cercana, me preciaba de contar con su sapiencia, su conocimiento y su amistad, y de alguna manera me he sentido depositario de lo que él hizo y fue lo que traté de hacer y conjuntar en este libro.

Lamentó que mucha de la información se ha perdido porque no hay documentación. He tratado de recuperar lo que a mi alcance tuve. Ya había iniciado a escribir algunas cosas, pero la pandemia me dio la oportunidad de dedicarme a buscar, por eso entrevisté a mucha gente, conseguí material, la mayoríainédito: fotos y documentos. Todavía hay huecos porque hay personas que conocí y lamentablemente fallecieron y no pude encontrar materiales o a sus familiares.

El texto, explicó, “es una especie de crónica o una recopilación de parte de lo que se ha hecho en México en materia de tango. Hay una parte enfocada como en el anecdotario. El libro es más bien un racconto (repaso) de lo acontecido aquí, de los mexicanos y extranjeros que estuvieron y vinimos, aunque yo ya soy chilango, porque he vivido más de la mitad de mi vida en México”.

La hechura del libro llevó casi cuatro años. “Mi idea era hacer una pequeña referencia a partir de estas vivencias y anécdotas, pero me adentré y fue creciendo tanto que se me escapó un poco de las manos. No me avergüenzo de ello porque no soy escritor. Trato de evitar la frase de ‘historia del tango’, que sería muy pretenciosa”, contó Olguín.

El tango en la actualidad, agre gó, “no sé si es elitista o marginal, pero en el mundo hay ‘un espacio y un mercado’ relativamente cautivo porque se sigue bailando. Hay una proliferación de los lugares llamados milongas en las que usan grabaciones y eventualmente hay alguna agrupación.

Las dos figuras más importantes que ha tenido el tango a escala internacional han sido Carlos Gardel y Astor Piazzolla. El referente muy importante para las nuevas generaciones ha sido y sigue siendo este último. Los intérpretes de diversidad de géneros entran al tango, desde los jazzistas hasta los músicos populares y los de formación clásica. El tango mexicano hoy aparece por pequeños ensambles, tríos, cuartetos, sextetos, finalizó el músico.

Aunque pase mucho tiempo: el tango en México será presentado el sábado, a las 18 horas, en la Sala Manuel M. Ponce, en el Palacio de Bellas Artes, con la participación de Juan Arturo Brennan, Germán Palomares y el agregado cultural de la embajada de Argentina en México, Leandro Repetto.

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