Panteón Rococó regresó ayer al sitio que lo vio nacer: La Faena, en el Centro Histórico, ahí en la calle Venustiano Carranza. La agrupación volvió a su lugar de origen donde hace 30 años, una treintena de asistentes, incluidos meseros, familiares, amigos y novias, atestiguaron el génesis de este puñado de mozalbetes que mutó con el tiempo en una banda que ha creado sus propias zanjas musicales.
En conferencia de prensa en La Faena, el guitarrista Gorri expresó que en estas tres décadas no sólo hemos sembrado la semilla de hechar desmadre y tocar, sino la semilla de la conciencia social.
El grupo anunció que celebrará su aniversario con 30 conciertos en territorio nacional con su concepto: Sonido Rococó.
Después de deleitar con cuatro rolas, a 400 asistentes, el Dr. Shenka, vocalista del grupo, confesó: “me pasan muchas cosas por el corazón, hay más personas que en aquella ocasión que tocamos por primera vez, la oficial, la que tiene un flyer con las que se iniciaron las hostilidades de nuestra historia; aquel día estaba enojado con mi hermana, pero igual vino… Pensé que iba a ser algo leve, venir a tocar de rápido unas cuantas canciones acústicas, como lo hemos hecho en el Metro y en otros lugares, pero nos encontramos con un chingo de banda. ¡Qué bueno! ya que estamos por cerrar una gira importante por toda la República y una segunda fecha en el Estadio GNP”.
Agregó: nunca nos imaginamos, nunca fue la meta, nunca fue el objetivo, simplemente disfrutamos de tocar. Y con el tiempo nos explotó en la cara la gran responsabilidad que teníamos y nos dimos cuenta de que había que hacerlo bien e ir creciendo. Así lo hicimos contando historias en estos 30 años y, por supuesto, decir como era la realidad en México, y hoy es el arranque de un montón de cosas que tenemos planeadas para nuestro público.
A pregunta expresa de La Jornada de dónde están esos jóvenes y si actualmente están solos en el panorama musical de la combatividad dentro de los ritmos emparentados con el rocanrol, Dr. Shenka, dijo: yo soy cambiante en todos los sentidos. Hace 30 años firmamos como banda con BMG, eran tiempos de vacas flacas, ya no nos tocó todo ese glamur que gozabas al estar en una disquera, ya entraba en crisis la industria. Entonces teníamos que adaptarnos, ofrecer nuestra música y hacerla atractiva a las nuevas generaciones. Sin querer, Panteón Rococó ha llegado a un audiencia que ha sido maravillosa.
Añadió: hace 30 años nosotros comenzamos hablar de pluralidad, de inclusión, de la defensa de los indígenas porque en ese momento nos golpearon muchas realidades: la guerra en Chiapas, la huelga en la UNAM y otras más, esos hechos nos dieron una identidad como Panteón Rococó. Hoy por hoy las cosas han cambiado, pero también nos encontramos en lugares con otros músicos que también hacen su labor y hemos coincidido en el escenario con Santa Fe Klan o Alemán. Es muy interesante compartir ese espacio con ellos y ver su desempeño, porque están haciendo cosas con las nuevas generaciones que los escuchan.
Después Missael, saxofonista de Panteón, mencionó: en los pasados meses hemos tocado con algunos grupos como Secta Core o Inspector y no nos sentimos solos, porque fueron festivales con más de 30 mil personas. No creo que haya otro movimiento o género que logre una cantidad similar de espectadores.
Gorri, guitarrista del grupo, arrebata la palabra y precisa: “de hecho gente como Carín León y otros artistas nos han dicho que roquearon con nuestras canciones y hacían guitarra de aire, así como nosotros lo hicimos también en nuestros cuartos con Mano Negra o con Maldita Vecindad. Platicar de todo eso con Carín, porque él hacía lo mismo con nuestras canciones, es algo maravilloso.
Gorri continúa: y eso es muy grato. No nos sentimos solos, pero además es muy bonito que ese tipo de propuestas musicales que parecen muy diferentes estén ligadas. Creo que tampoco dimensionamos esa parte de la soledad del discurso social, de la soledad creativa, hay que seguir alzando la voz. Yo hubiera esperado que en el pasado festival Vive Latino hubiera manifestaciones y pronunciamientos referente al rancho que encontraron en Jalisco, que fue un terrible suceso, pero seguramente si Panteón Rococó hubiera tocado ahí, junto con el resto de las bandas de la vieja guardia, hubiéramos hecho un discurso muy combativo. Creo que debemos seguir haciendo lo que nos toca y hemos hecho en estos 30 años. Las nuevas generaciones han dejado de lado esa combatividad y se enfocan en otras cosas, esperemos que las bandas tengan un despertar, porque Panteón Rococó ha sembrado esta semilla, no sólo la de tocar y echar desmadre, sino la de la conciencia social.
Dr. Shenka añade: no estamos solos, simplemente hay nuevas maneras de concientizar a la gente, el hip hop es una muestra clara y evidente de lo que sucede en las calles de nuestro país. Incluso el corrido tumbado es parte de la realidad que nos golpea a todos en todas partes de la República. Nosotros, La Tremenda Korte, Salón Victoria y Secta Corte, todas esas bandas que en su momento hablamos de la situación del país, de las carencias que como juventud teníamos, eso es importante, ahora sin duda tenemos muchos lugares donde coincidir y ahí está la vocación de Panteón Rococó, darle cuentas a nuestro público de que nada está peleado con nada si es una propuesta que viene respaldada con algo para sembrar en el corazón o haga mover los pies o te haga pensar en celebrar la diversidad.
Para concluir la respuesta a La Jornada, Dr. Shenka dijo: eso es importante recalcarlo, ahora vivimos en la era de la distracción, pero ahí es donde después de 30 años Panteón Rococó sigue tratando de hablar de todas esas cosas que suceden en el país y es parte de la celebración que queremos resaltar, porque el público ha compartido su vida con nuestras canciones, y hoy los niños vienen y nos abrazan como si fuéramos sus tíos. Da mucha emoción ver que las nuevas generaciones están enamoradas de nuestro tipo de música.
La gira de Panteón, titulada Sonido Rococó, comienza su periplo el 8 de agosto en Querétaro y concluirá el 27 de noviembre en el Estadio GNP, más las fechas que se agreguen. Boletos en los lugares de costumbre.