Nueva York y Washington. Huelgas de periodistas en el New York Daily News y en las revistas de prestigio del grupo Condé Nast, despidos masivos en Los Angeles Times y recortes en el Washington Post, el desmantelamiento brutal de la legendaria revista Sports Illustrated y compras de periódicos por empresas especulativas que desmantelan redacciones, como el caso del Baltimore Sun, todo ha contribuido a la desaparición de casi 30 mil empleos periodísticos en los últimos 12 años.

En Condé Nast, dueño de marcas de revistas como VogueGQThe New Yorker y Vanity Fair, cientos de trabajadores sindicalizados participarán en un paro de protesta después de que se anunció el despido de 5 por ciento de sus empleados, unas 300 personas. En el semanario de noticias más famoso, la revista Time, se eliminaron 30 empleados (15 por ciento de su redacción).

En los rotativos tradicionales las noticias son aún más graves. Los Angeles Times acaba de despedir a más de 20 por ciento de su redacción (115 periodistas, dejando sólo a 385) después de recortar a 74 el año pasado, a pesar de que hace 5 años fue comprado por el multimillonario Patrick Soon-Shiong con promesas de financiar una resucitación de ese medio. En enero, su sindicato realizó el primer paro en la historia de 142 años del rotativo en protesta por lo que estaba por anunciarse.

Promesas de millonarios

En la costa este del país, uno de los hombres más ricos del planeta, Jeff Bezos, compró el Washington Post en 2013, también con promesas de invertir lo necesario para lograr una nueva era del rotativo, incluso contratando a decenas de periodistas más en momentos en que otros rotativos los estaban despidiendo. Pero recientemente la empresa ha anunciado reducciones de las filas de sus periodistas, incluyendo algunos veteranos muy reconocidos que han decidido aceptar la invitación para jubilarse y retirarse, unos 240 en total, casi 10 por ciento de la redacción.

El New York Daily News, fundado en 1919, fue uno de los periódicos más grandes del país, y esencial para los migrantes del todo el mundo en esta metrópolis, pero en el último par de décadas el tabloide ha sufrido por decisiones económicas equivocadas, y eso empeoró –junto con cientos de otros periódicos alrededor del país– cuando su empresa dueña durante unos años, la cadena Tribune, fue comprada por Alden Global Capital, un fondo de inversiones especulativos (tipo buitre) en 2021. Los nuevos dueños son famosos por deshacer redacciones y hacer negocio con los escombros de las publicaciones. Un tercio de la redacción del News se ha ido del periódico después de la compra, dejando sólo a poco más de 50 periodistas y cerró su redacción física (todos los que quedan trabajan de manera virtual).

Según una investigación de la escuela de periodismo de la Universidad Northwestern, la desaparición de periódicos locales se aceleró durante 2023, al llegar a un promedio de 2.5 clausuras de rotativos cada semana, lo cual deja a cientos de condados del país en lo que se llama desiertos de noticias, o sea, sin un medio que ofrezca información local (https://localnewsinitiative.northwestern.edu/projects/state-of-local-news/2023/).

El empleo en redacciones de noticias en Estados Unidos se desplomó en más de 26 por ciento entre 2008 y 2020 –de 114 mil a 85 mil, según un análisis del Pew Research Center (incluyendo periódicos, televisión y radio)–; sólo en periódicos ese desplome ha sido de 57 por ciento, de 71 mil empleos a sólo 31 mil (https://www.pewresearch.org/short-reads/2021/07/13/u-s-newsroom-employment-has-fallen-26-since-2008/).

Peor aún: sigue la reducción de público para los medios tradicionales, incluyendo periódicos, noticieros de televisión local y radio. Para periódicos, la circulación se ha reducido de más de 60 millones en los años 80 y 90 a sólo 21 millones en 2022, según cálculos de Pew.

Por otro lado, algunos periódicos regionales han sido comprados por empresarios de imperios mediáticos de derecha, como el Baltimore Sun, que acaba de ser vendido a David Smith, presidente del ultraconservador Sinclair Broadcast Group, la cadena de estaciones de televisión locales más grande del país.

En la misma ruta, empresas de noticias por cable siguen con un declive en su audiencia. CNN, por ejemplo, ha visto un desplome de 25 por ciento en 2022, de 1.1 millones a 828 mil en su auditorio para sus noticieros en hora pico. El público de Fox News cayó 20 por ciento en 2023.

Los rotativos y revistas impresas tradicionales han enfrentado una crisis creciente durante las últimas dos décadas ante un profundo cambio en sus modelos de operación –desde la labor de reportaje hasta las formas de distribución, como también el modelo de negocios– provocado por la era digital. Sin embargo, no son los únicos, ya que estos cambios dramáticos y acelerados están afectando a la televisión, incluyendo los noticieros, como también medios de información –portales– que son considerados nativos de la era digital que parecía iban a sustituir a los tradicionales, pero que también han entrado en crisis con muchos desapareciendo poco después de proclamarse como el futuro.

Hay excepciones a estas tendencias tan extremas en el mundo del periodismo, con algunos rotativos ampliando sus públicos y generando ganancias, mientras otros experimentos con cooperativas o modelos sin fines de lucro están logrando éxito.

Gran parte de los medios han batallado para adaptarse a algunas realidades básicas en la era digital: el año pasado 86 por ciento de los adultos en Estados Unidos dijeron que obtuvieron las noticias (de forma frecuente u ocasional) en sus teléfonos móviles, de una computadora o tableta, y más de la mitad prefieren una plataforma digital (no periódicos, radio o televisión), según un sondeo de Pew. Casi la mitad buscan noticias de manera regular a través de redes sociales, con cerca de 50 por ciento de los jóvenes menores de 30 años indican que TikTok es su fuente de información. El gran desafío de los medios es encontrar a su público, señalan expertos.

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