Washington y Nueva York. Legisladores federales demócratas de Texas, defensores de los derechos de los migrantes y analistas del extremismo derechista, advirtieron ayer que una serie de mítines convocados en la frontera estadunidense con México para el sábado en apoyo del gobernador de Texas, Greg Abbott, tienen el potencial de detonar violencia política y crímenes de odio contra comunidades migrantes, principalmente y latinas.

Medios ultraderechistas han difundido la convocatoria a mítines en tres puntos de la frontera, algo que está haciendo eco y ha sido magnificando por líderes políticos, explicó Vanessa Cardenas, directora ejecutiva de Americas Voice –organización promigrantes–. No sabemos si este fin de semana habrá violencia, esperamos que eso no, pero lo que sí sabemos es que cuando hay este tipo de acciones encabezadas por extremistas y malos actores, hay potencial para la hostilidad, como la del 6 de enero de 2021 (el asalto al Capitolio), o lo que ocurrió en El Paso en 2019, cuando un hombre supremacista blanco y antimigrante asesinó a 23 personas.

En un boletín de prensa sobre los mítines derechistas convocados en Eagle Pass, Texas, Yuma, Arizona y San Ysidro, California, los organizadores de la iniciativa llamada Retoma nuestra frontera convocan a personal de seguridad pública y militar activo y jubilado, veteranos, rancheros, choferes y motociclistas a acudir a la frontera para apoyar al gobernador de Texas en su desafío a las órdenes del gobierno federal y al fallo de la Suprema Corte de Justicia, el cual permite que las fuerzas federales remuevan el lesivo alambrado de púas en el río Bravo instalado por Abbott.

Los organizadores, algunos de los cuales se antonombran el ejército de Dios, insisten en que son mítines no violentos y actos de oración en apoyo al mandatario texano. No obstante, lo que preocupa a legisladores y defensores sociales es que los anuncios están atrayendo a muchos elementos de la ultraderecha. Estamos armados y listos, dice un mensaje en redes sociales en respuesta a la convocatoria, reporta NBC News. Otros mensajes en sitios ultraderechistas llaman a la violencia y hasta a la guerra civil, y uno de ellos declara que esto será parte de la batalla final para los estadunidenses.

Demócratas llaman a detener el odio

Estoy participando en este llamado, no como demócrata o como un político, sino como alguien a quien le preocupa la seguridad de la gente en Texas y de las comunidades fronterizas, para pedirles a aquellos que están nutriendo el temor, el resentimiento y el odio injustificados a que se detengan, declaró el diputado federal demócrata Joaquin Castro, en conferencia telefónica con reporteros ayer.

“La gente en Eagle Pass y otras comunidades fronterizas son personas muy trabajadora que merecen vivir pacíficamente sin que sus vidas sean enredadas en este caos político. El extremismo derechista –o cualquier tipo– no tiene lugar en nuestro país ni en Texas.”

Analistas del extremismo político advierten que la confrontación entre el gobernador de Texas y el gobierno federal, aún después de que la Suprema Corte decidió a favor del gobierno de Biden en la disputa de quién tiene la autoridad final sobre el manejo de la frontera internacional, se ha vuelto un imán para el vigilantismo ultraderechista. El convoy Retoma Nuestra Frontera es un ejemplo de este fenómeno, explicó Devin Burghart, director del Institute for Research and Education on Human Rights. Desde el comité ejecutivo del convoy hasta abajo, esta protesta está conformada por elementos peligrosos: miembros de milicias, los que rechazan los resultados de las elección, los conspiracionistas de QAnon, quienes niegan el Covid y otros derechistas duros.

Aunque el tabloide conservador New York Post ha sugerido que los tres mítines del sábado podrían atraer hasta a 700 mil personas, los videos en los medios sociales de las pasadas caravanas sólo muestran unos cientos en varias ubicaciones. El diputado federal republicano texano, Keith Self, ha topromovido la convocatoria en sus redes sociales y dice que llegará al evento en Eagle Pass el sábado.

El ex presidente Donald Trump, el presidente de la cámara Mike Johnson y más de 24 gobernadores republicanos de todo el país, han expuesto su apoyo al mandatario Abbott en su desafío a la Suprema Corte y el gobierno federal. Todo lo que necesita hacer el gobernador Abbott es llamar a los ciudadanos y estamos armados y listos, declaró uno de los participantes de Retoma Nuestra Frontera en sus redes sociales, de acuerdo con el reporte de la NBC.

El gobernador y antimigrantes de Florida, Ron DeSantis, anunció ayer que enviará mil tropas de la Guardia Nacional de Florida a Texas. “Los estados tienen todo el derecho de defender su soberanía y nos complace incrementar nuestro apoyo a Texas mientras ‘el estado de la estrella solitaria’ trabaja para frenar la invasión a través de la frontera”, declaró DeSantis. Nuestros refuerzos ayudarán a Texas a agregar más barreras, incluyendo alambre de púas, en la línea divisoria. No tenemos país si no tenemos límite territorial, enfatizó.

El diputado federal demócrata por Texas, Greg Casar, afirmó ayer que Abbott ahora mismo está desafiando un fallo de la Suprema Corte de Estados Unidos y está intentando crear otra confrontación más con el gobierno federal porque desea generar caos, quiere infundir temor, y quiere culpar a los migrantes por nuestros problemas, que, en verdad, son los asuntos pendientes que el gobernador no ha atendido desde que llegó a ese puesto.

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