Franja de Gaza. Caminaron durante horas. Cargaban con ellos todo lo que podían: Mantas, comida, ropa. Muchos sonreían, otros abrazaban a los seres queridos que no habían visto en varios meses.
Cientos de miles de palestinos ocuparon el principal camino costero de Gaza mientras regresaban a sus hogares en el norte del territorio.
El ambiente era festivo, a pesar de que muchos de ellos sabían que sus hogares habían quedado destruidos por los ataques israelíes contra Hamas que arrasaron con gran parte de Ciudad de Gaza y el resto del norte del territorio.
Lo importante era regresar, decían, para evitar lo que muchos temían que fuera una expulsión permanente de sus hogares.
“Al poder regresar, ganamos”, dijo Rania Miqdad, quien regresaba a Ciudad de Gaza acompañada de su familia.
Ismail Abu Mattar, su esposa y sus cuatro hijos regresaron a lo que quedaba de su hogar en Ciudad de Gaza, el cual quedó parcialmente destruido por un bombardeo israelí al inicio de la guerra. Como muchos otros cuyas casas resultaron dañadas, tenía planeado instalar una tienda de campaña cerca y comenzar a despejar escombros.